"Con mi quad hago proezas en el desierto..."
jueves, 23 de abril de 2009
QUAD (REVISADO)
miércoles, 22 de abril de 2009
QUAD
Desde el espacio que ocupo material y mentalmente hasta los espacios a los que quiero llegar hay distancias grandes o pequeñas...Voy a pedales hasta ellas y en el camino otros espacios se me cruzan, alguno de ellos es el tuyo? Quieres compartirlo aquí y ahora?Oscar (Bizkaia) : "Desde mi quad podría ver el desierto egipcio, pero como el palestino me llega hasta la retina no veo nada de nada..."
martes, 21 de abril de 2009
TRICICLO

Desde el espacio que ocupo material y mentalmente hasta los espacios a los que quiero llegar hay distancias grandes o pequeñas...Voy a pedales hasta ellas y en el camino otros espacios se me cruzan, alguno de ellos es el tuyo? Quieres compartirlo aquí y ahora?
Eneko (Gipuzkoa): "Desde mi triciclo veo un universo de cosas por aprender o, lo que es lo mismo, todo lo que mi vista alcanza a ver..."
jueves, 16 de abril de 2009
EL VECINO DEL QUINTO Y LA BICICLETA.
Mi vecino del quinto es un hombre jubilado con el que me cruzo todas las mañanas en el portal cuando salgo del ascensor sacando del mismo mi bici y mi persona, arreglándomelas como mejor puedo, teniendo en cuenta que solo tengo dos brazos...
Mi vecino del quinto es un señor pensionista con el que coincido todos los días, bien temprano, en la planta baja, cuando abro la puerta del elevador como buenamente puedo para sacar de ahí a mi misma y a mi bici que por falta de espacio va en posición vertical.
Mi vecino del quinto es un abuelete desempleado que veo cada amanecer, en la entrada del bloque en el que vivo, cuando hago mis maniobras diarias para sacar a la que suscribe y su bici de un ascensor tan reducido que me hace ir abrazada a mi vehículo.
Mi vecino del quinto es un varón con la edad suficiente como para que en su infancia después de haber aprendido a andar, haya aprendido a pedalear o a manejarse con la tracción animal para moverse por un mundo en el que nació y en el que los trasportes no habían llegado al punto de desarrollo al que han llegado hoy en día.
Por qué me mira raro mi vecino del quinto cada vez que le saludo en el portal cuando salgo del ascensor con la idea de ir a inaugurar cada jornada laboral a pedales?
Por qué se queda impasible mi vecino del quinto cada vez que me ve abrir la puerta del ascensor con dificultades, mientras maniobro para poner mi bici en posición horizontal?
Por qué farfulla algo contra los bicicleteros mi vecino del quinto cada vez que tengo el placer de cruzarme con él a las mañanas al salir del ascensor agarrando mi bici?
No le tendría que resultar más familiar a mi vecino del quinto que alguien se desplace en bicicleta, si es probablemente en lo primero en lo que él se desplazó en su infancia y juventud en un mundo menos motorizado que el de hoy?
Es que acaso mi vecino del quinto considera que hago más daño yo si, por descuido, rozo con mi bici la pared del ascensor que todo el humo de los tubos de escape que emiten los vehículos a motor?
He tenido tantos vecinos del quinto, como casas he habitado, tanto es así que a día de hoy no se quién es mi vecino del quinto, pero es igual puesto que mi vecino del quinto es un ser abstracto que lo mismo puede vivir en el quinto, como en el segundo, como presentarse en forma de mujer o de matrimonio de ancianitos, la única condición que cumple este ente sin forma definida es la de haber conocido un mundo menos humorado que el de ahora y, sin embargo, tener el poder de hacerme empezar cada día malHumorada...
miércoles, 8 de abril de 2009
LA NATURALEZA HUMANA Y LA BICICLETA
Hay quien piensa que conducir un vehículo saca la verdadera naturaleza de cada uno. Los que esto dicen, cuando lo dicen, con vehículo lo último en que piensan es en una bicicleta y con verdadera naturaleza siempre quieren referirse a que sale lo peor de cada cual, nunca lo mejor.
Yo personalmente no conduzco vehículos a motor, por lo que no se lo que se siente cuando vas agarrando el volante, pendiente de las señales y de los demás usuarios de la vía, pero sí que pedaleo, hecho que, salvando las distancias, me pone en la misma situación que si estuviera conduciendo un coche, en el sentido de que tengo también que estar atenta a las señales y al resto de seres con los que comparto la vía.
Vivo en la city, o sea, Vitoria, ciudad con mucho terreno para crecer, en proceso de expansión y que es prácticamente plana, lo cual hace posible que pueda ser dotada de infraestructura para moverse por ella y sus alrededores pedaleando. (De hecho, lo hace, aunque podría hacerlo mejor).
En mis ratos libres he experimentado las muchas rutas que tiene esta urbe en sus alrededores, se trata de bici-carriles de asfalto o caminos de tierra amarilla que, entre otras cosas, te permiten rodear toda la ciudad, y que constituyen el llamado anillo verde vitoriano. Los bici-carriles de asfalto son de uso exclusivo para bicicleteros, los caminos de tierra amarilla son compartidos entre peatones y pedaleantes.
Cuando he usado los primeros, me he encontrado, sobre todo, con otros bicicleteros (aunque también con patinadores de dos pies, monopatinadores, tricicleros, cuadricicleros y hasta monocicleros y gente que va en tándem) , y entre ellos hay de todo: gente que va detrás tuyo a una distancia razonable y gente que se acerca tanto que casi te hace derrapar con la rueda trasera, gente que te adelanta o se te cruza y que te hace frenar bruscamente para no comértelo o gente tan cauta que casi hasta de hace señales de humo para avisarte de sus maniobras, gente que va en dirección contraria y que encima quieren que te apartes tú y gente que pasa por el otro carril y hasta te saluda sin conocerte...Y también algún que otro peatón espontáneo que va despistado o que te mira mal...
Cuando he usado los segundos, es decir, los caminos de tierra amarilla, me he topado con la misma sarta de seres que he enumerado en el párrafo anterior observando en ellos los comportamientos ya descritos. A diferencia de lo que ocurre en los bici-carriles, aquí el número de peatones suele ser mayor y unas veces son peatones paseantes y otras corredores; unas veces van solos, otras en pareja, de tres en tres o, incluso, muchos más y en ocasiones hasta son grupos mixtos de peatones y niños pedaleando. En definitiva, que aquí la fauna humana es muy variopinta y, por ende, las reacciones en el momento de compartir la vía pública también, por eso hablaré de ellos más detenidamente en otra ocasión.
De momento solo me queda por decir que para ir en bicicleta o a pie no precisamos de carnet de circulación alguno, por lo tanto, la circulación pacífica depende exclusivamente de la voluntad de cada uno de los usuarios que comparten las vías y, teniendo en cuenta que la gente tiende a no ver más allá de sus narices y que los bicicleteros no siempre estamos bien aceptados socialmente, me pongo a temblar solo de pensar que mi vida pende de esas voluntades..de esas verdaderas naturalezas que salen cuando te cruzas con la gente a las horas puntas de salida del trabajo y solo tienen el plato y los cubiertos en sus mentes.
martes, 7 de abril de 2009
BICI-TÓPICOS
Los tópicos son aquellas ideas buenas y malas que resumen las características de grupos de gentes y de cosas (los de Bilbao son fanfarrones, los de San Sebastián son pijos y los de Álava son falsos...). Se toman las personas o las cosas de una en una, se apartan sus particularidades y se queda uno con alguna caracterísitica que comparten entre sí. Después esas conclusiones se repiten hasta la saciedad y se olvida de dónde se había partido de tal manera que se deja de ver una persona y se pasa a ver por defecto un bilbaíno fanfarrón, un ñoñostiarra o un falso alavés. De esta manera se funciona a menudo...
Y cualquier ámbito que se piense está expuesto a ser topicado..El bicicleterismo no está exento de ello. Me explico. Como ya habrá quedado claro en anteriores blóginas, soy bicicletera y, como tal, he comprobado en varias ocasiones que para algunos esto lleva consigo una serie de características que te llueven automáticamente y casi sin derecho a réplica.
Si eres bicicletera, eres ecologista (y esto para algunos es bueno y para otros es malo..)
Si eres bicicletera, eres deportista (si esto te lo dice un aficionado al deporte, se piensa que ha encontrado a su alma gemela..)
Si eres bicicletera, eres amante de la naturaleza y no hay mejor plan que ir al monte a pastar hierba con las vacas.
Si eres bicicletera y, además, lo eres en Vitoria, amas esta ciudad por encima de todas las cosas.(Vale que en los tiempos que corren de destrucción planetaria Vitoria sea una isla verde, pero no es una ciudad que lo ofrezca TODO)
Si eres bicicletera, eres una buena ciudadana y un ser de lo más civilizado que se puede uno encontrar en la faz de la tierra.(Y anda que no hay pedaleantes con pretensiones kamikazes...)
Si eres bicicletera, no puedes ser una ejecutiva agresiva, o una abogada o una corredora de bolsa. Lo único que te va bien es ser profesor de primaria o secundaria o dedicarte al arte.
Si eres bicicleterA, eres un tanto por ciento reducido de cromosoma XX en un mundo de cromosomas XY y, por lo tanto, a tu paso es necesario oir: Ánimo, chica! (Yo, personalmente, esto no se lo diría a nadie, si no le viera con la lengua fuera..)
Etc...
Los tópicos están bien para divertirse un rato con los amigos, pero nada más. No son verdades absolutas, ni mucho menos. En cuanto a verdades absolutas como bicicletera yo solo veo dos a día de hoy:
si eres bicicletera es porque andas en bici y
si eres bicicletera ándate al loro, no vaya a ser que te la roben...
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